Nuestros
bodegueros

Flor

Durante muchos años he compaginado la gestión de la bodega familiar con mi trabajo en la docencia. En mi casa siempre ha habido vino y a día de hoy sigo viniendo todas las mañanas a la bodega para ayudar en lo que haga falta. No sé hacerlo de otra manera: mi padre me enseñó a entender el vino como una forma de vida.

Gonzalo

He hecho vinos en Montsant, California, Nueva Zelanda y Francia con la ilusión de volver algún día a mi casa para hacer los vinos que me gustan. Soy la quinta generación de la familia Fábregas y entre las viñas y la bodega estoy más que entretenido durante todo el año. ¿Mi gran reto? Volver a colocar en el mapa las uvas autóctonas del Somontano.

Ramón

Empecé a trabajar en esta casa a los 14 años con mi padre, que era el bodeguero de Fábregas. Desde entonces, he pasado por todos los departamentos de la empresa y solo he faltado durante la Mili, por lo que llevo 47 años haciendo vino con esta familia. ¿Un descansito ya me he ganado no?

Martín

Ya sea por estudios o por trabajo, el vino me ha permitido vivir en sitios tan dispares como Zaragoza, Sevilla, Vitoria-Gasteiz, Barcelona o Australia. Cuando no estoy pensando en vinos, la música y el deporte son mis otras grandes aficiones. Toco el piano, el saxofón y de vez en cuando corro alguna media maratón más lento de lo que me gustaría.

Abdul

Soy el encargado del campo y por eso en la bodega me ven poco el pelo. Mi sitio está en las viñas entre piquetes, azadas y mangueras. Es difícil pillarme en casa porque cuando no estoy en la viña trabajando… suelo estar en el huerto con los tomates rosas.

Quim

Me ocupo de la exportación de los vinos. Soy de Barcelona pero vivo en Sitges, aunque viajo tanto que a veces no sé en qué ciudad me despierto. En los pocos ratos libres que tengo, me gusta cantar (soy tenor en la coral del pueblo) y pasear con mi perro por la orilla de la playa.

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